Star Trek: Infection, que prácticamente te empuja dentro de su mundo sin darte tiempo a respirar.
Aquí no eres un simple espectador. No. Te metes en la piel de un oficial vulcano a bordo de la U.S.S. Lumen, y todo empieza con cierta calma… la típica misión de la Federación. Pero claro, eso dura poco. Muy poco.
En cuestión de minutos, la nave comienza a desmoronarse. Luces que fallan, pasillos en silencio y algo… que no debería estar ahí. Esa “infección” empieza a extenderse como si tuviera vida propia. Y lo peor es que no solo afecta al entorno. También te afecta a ti.
Lo interesante —y también lo inquietante— es cómo el juego rompe con lo tradicional. Aquí no hay interfaz flotando delante de tus ojos. Nada de marcadores ni minimapas típicos. Estás tú, tu cuerpo, y lo que ves.
Eso cambia completamente la forma en la que vives la experiencia. Recuerdo un momento concreto: estaba avanzando por un pasillo oscuro, escuchando sonidos lejanos… y sin ningún indicador en pantalla, solo tenía mi intuición. Esa sensación de vulnerabilidad es brutal.
Además, el enfoque narrativo tiene bastante peso. No es solo sobrevivir porque sí. Vas descubriendo lo que ocurrió en la nave a través de grabaciones, escenas y pequeños detalles que te hacen parar y pensar. Y sí… a veces también te hacen dudar si seguir avanzando.
En pocas palabras, Star Trek: Infection no busca ser un simple juego de realidad virtual. Quiere que te lo creas. Y, en muchos momentos, lo consigue.
Played With Fire es un estudio de desarrollo de videojuegos independiente dedicado a expandir los límites de la realidad virtual. El equipo se centra en la inmersión profunda, las interacciones físicas y las narrativas cautivadoras, esforzándose por crear mundos donde los jugadores puedan sumergirse por completo.
Jugabilidad en Star Trek: Infection: sobrevivir con cabeza… o perderla
Aquí es donde el juego empieza a mostrar su verdadera personalidad. Porque no, esto no es un shooter al uso ni un survival típico.
La jugabilidad de Star Trek: Infection gira en torno a una idea muy clara: adaptarte o morir. Así de simple.

Desde el principio, tienes varias formas de afrontar las situaciones. Puedes ir con sigilo, evitando enfrentamientos. Puedes usar la lógica vulcana para resolver problemas. O, si la cosa se complica… dejar que la infección haga su trabajo.
Y esto último suena raro, pero tiene sentido dentro del juego.

Hay momentos en los que tu propio cuerpo empieza a cambiar. Literalmente. Una mano que se transforma, habilidades que aparecen… pero a cambio de perder ciertas capacidades humanas. Es un equilibrio constante. ¿Te aprovechas de ese poder o intentas mantenerte “puro”?
Esa decisión no es solo mecánica. También es emocional.

Además, el uso de herramientas clásicas de Star Trek le da un toque muy especial. El fáser no es solo para disparar. Es tu defensa, tu última opción. Y el tricorder… bueno, es casi tu mejor amigo. Sirve para todo: orientarte, analizar el entorno, controlar la infección.
Hay algo muy satisfactorio en usarlo, como si realmente estuvieras dentro de la serie.
Y luego está la interacción física. Todo se hace con tus manos. Abrir puertas, manipular paneles, recoger objetos… incluso ejecutar técnicas vulcanas. Esto no siempre es perfecto, pero cuando funciona… es increíblemente inmersivo.
Eso sí, también puede resultar exigente. No es un juego para jugar relajado en el sofá. Aquí estás dentro de la acción, y se nota.
Mecánicas de Star Trek: Infection: cuando tu cuerpo también es el enemigo
Si hay algo que diferencia a Star Trek: Infection de otros juegos, es su sistema de infección. Y créeme… no es un simple medidor de vida.
Aquí la infección es dinámica, impredecible… y bastante perturbadora.
No sabes exactamente cuándo ni cómo va a evolucionar. Puede empezar con pequeños cambios, casi imperceptibles. Pero poco a poco, tu cuerpo se convierte en algo distinto. Y lo ves. Lo sientes.

Imagina estar mirando tu mano… y ver cómo deja de ser tuya. Ese tipo de momentos son los que hacen que el juego se te quede en la cabeza.
Pero no todo es negativo. La infección también te da ventajas. Nuevas habilidades, formas de interactuar con el entorno… incluso maneras distintas de enfrentarte a los peligros.
Es como si el juego te tentara constantemente: “¿Seguro que quieres seguir siendo humano?”
Por otro lado, las mecánicas de supervivencia están bien integradas. No son excesivamente complejas, pero sí lo bastante profundas como para mantenerte atento.
Tienes que gestionar recursos, explorar con cuidado y, sobre todo, pensar. Mucho. La lógica vulcana no está ahí por decoración. Resolver ciertos problemas requiere paciencia y observación.

También hay un componente de ingeniería bastante interesante. Puedes crear herramientas improvisadas usando tecnología de la nave. No es un sistema ultra profundo, pero añade variedad.
Y luego está el diseño del entorno, que cambia a medida que avanzas. Lo que antes era un pasillo limpio… puede convertirse en algo orgánico, vivo, casi respirando.
Ese contraste funciona muy bien. Te mantiene incómodo, en tensión.
En resumen, las mecánicas no buscan ser complicadas por sí mismas. Buscan que te impliques. Y lo consiguen.
Apartado audiovisual de Star Trek: Infection: cuando el sonido da más miedo que la imagen
Aquí es donde el juego realmente brilla… y también donde más te pone los nervios de punta.
Visualmente, Star Trek: Infection mezcla dos mundos muy distintos. Por un lado, tienes la estética clásica de Star Trek. Paneles LCARS, pasillos limpios, tecnología reconocible. Todo eso está ahí. Pero poco a poco, ese orden empieza a romperse.
La infección transforma los escenarios en algo más orgánico, más caótico. Paredes que parecen vivas, estructuras que no deberían existir… y todo integrado de forma bastante natural.
No es el juego más potente gráficamente, eso hay que decirlo. Pero sabe cómo usar sus recursos. Y en realidad virtual, eso es más importante de lo que parece.

Ahora bien… el sonido. El sonido es otra historia.
Hay momentos en los que no ves nada, pero escuchas algo moverse. Un susurro, un golpe lejano, una respiración que no es la tuya… y te quedas quieto. Sin saber qué hacer.
Ese tipo de diseño sonoro marca la diferencia.
Además, las voces y los registros de la tripulación ayudan mucho a construir la narrativa. No son simples audios. Son piezas de un puzzle que vas armando poco a poco. Las voces se encuentran en inglés y textos en español.
Y luego están los silencios. Esos silencios incómodos que parecen eternos. A veces, el juego no necesita hacer nada más que dejarte solo.
En cuanto a la interfaz… bueno, no hay. Y eso es precisamente lo interesante. Todo está integrado en el mundo. Nada rompe la inmersión.
Puede que no sea perfecto técnicamente, pero a nivel sensorial… cumple con creces.
Conclusión
Voy a ser claro: Star Trek: Infection no es un juego para todos.
No es rápido, no es sencillo y tampoco busca complacerte. De hecho, muchas veces hace justo lo contrario. Te incomoda, te pone en tensión… y a veces incluso te frustra.
Pero ahí está su gracia.
Es una experiencia muy enfocada en la inmersión y la narrativa. Si entras en su juego, si aceptas sus reglas… puede ofrecer momentos realmente memorables.
Sobre todo si te gusta la realidad virtual y buscas algo distinto.
Eso sí, tiene sus limitaciones. Algunas interacciones pueden fallar, el ritmo puede parecer lento y no todo el mundo conectará con su propuesta.
Pero cuando funciona… funciona muy bien.
Hay algo especial en eso de estar solo en una nave, intentando mantener la lógica mientras todo a tu alrededor se desmorona. Y mientras tanto, tu propio cuerpo empieza a cambiar.
Es incómodo. Es raro. Pero también mola.
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Ficha Técnica
Desplegar
| Nombre | Star Trek: Infection |
| Plataforma | Meta Quest 3S y Meta Quest 3 |
| Desarrollador | Played With Fire |
| Editor | Played With Fire |
| Web | (Disponible en la Meta Quest Store) |
| Precio | 27,99€ |
| Jugadores | Un solo usuario |
| Género | Aventura, acción , supervivencia |
| Lanzamiento | 31 de marzo de 2026 |
| Idioma | Inglés, chino (China) , francés (Francia) , alemán , italiano , japonés , coreano , polaco , portugués (Brasil) , español (España) Kong), Chino (Taiwán), Coreano, Francés (Francia), Inglés, Italiano, Japonés, Portugués (Brasil), Portugués (Portugal) y Ruso |
| Espacio requerido | 3,77 GB |
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Star Trek: Infection
PROS
- Desde el primer momento sientes que estás dentro de la nave.
- Sistema de infección original.
- Narrativa bien integrada.
- Uso auténtico del universo Star Trek.
- Libertad para jugar a tu manera.
- Diseño sonoro bueno.
- Subtítulos en español.
CONS
- No es un juego para todo el mundo: Su ritmo es pausado y su propuesta es exigente. Si buscas acción rápida, puede que no conectes con él.
- Interacciones algo irregulares.
- Voces en inglés.
- Apartado gráfico correcto, pero no espectacular.
- Curva de aprendizaje algo exigente.
Review Breakdown
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Jugabilidad
0
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Mecánicas
0
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Gráficos
0
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Audio
0


