PigFace es un shooter en primera persona frenético, vertiginoso y brutalmente violento. En él te pones en la piel de Exit, una mujer marcada por un pasado oscuro y decisiones terribles que la han llevado a convertirse en una asesina a sueldo al servicio de personas aún peores que ella.
Cada misión te empuja a elegir tu propio enfoque: puedes lanzarte al combate con una agresividad desatada o tomarte las cosas con calma, planificando cada movimiento con precisión táctica. Sea cual sea tu estilo, en PIGFACE solo hay una regla clara: hacer lo que sea necesario para cumplir el trabajo.
PigFace Penitentiary, mi descenso a la locura: Por qué no puedo soltar el juego.
Llegó Pigface Penitentiary y, sinceramente, mi productividad ha muerto. Si me conocéis, sabéis que me flipan los juegos con una atmósfera adecuada, de esos que te envuelven y te hacen sentir que de verdad estás en un sitio donde no deberías estar. Y este juego… uf, este juego lo clava.

PigFace Penitentiary, esa atmósfera que te atrapa (y te asfixia un poquito)
Lo primero que sentí al darle al play fue un escalofrío. No es el típico juego de miedo con jumpscares baratos, es algo mucho más crudo y sucio. Los pasillos, la iluminación, el sonido metálico de las celdas… todo está diseñado para que sientas la presión. Me encanta que no intente ser bonito; es feo de una forma artística y realista, y eso es lo que hace que te metas tanto en el papel. Te aseguro que, cuando llevas un rato, casi puedes oler el cemento mojado y el óxido.
PigFace Penitentiary, el vicio de los contratos: «Solo uno más y lo dejo» (Mentira)
Lo que más me ha volado la cabeza es cómo maneja la progresión. Empiezas con algo tranquilo, pero en cuanto terminas el primer encargo, algo hace click en tu cerebro. Con cada contrato completado, crece tu ansia de hacer más y más. Es como una droga. Te dan una recompensa, ves que has sido eficiente y automáticamente tu cuerpo te pide el siguiente desafío.
Es esa ambición constante de querer ser la mejor en lo que haces, de querer ver hasta dónde llega el sistema de juego. No es solo completar tareas por completar; es que el juego te hace sentir que cada contrato es un peldaño más en una escalera de poder y control que no quieres dejar de subir.

El drama de los Checkpoints: Un amor-odio constante.
Si hay algo que me ha hecho gritarle a la pantalla (y no precisamente de alegría), es el sistema de puntos de guardado. En Pigface Penitentiary, el guardado no es tu mejor amigo, es ese juez severo que no te perdona ni un despiste. A diferencia de otros simuladores donde puedes guardar cada cinco minutos, aquí la distinta forma de actuar te obliga a comprometerte con tus decisiones.
Cuando estás en medio de un contrato largo y sientes que el éxito está a la vuelta de la esquina, la tensión es real porque sabes que un fallo te manda directo al inicio del sector. Esto es lo que hace que te piques contigo mism@ de una forma casi enfermiza: morir justo antes de completar el objetivo es un golpe bajo, pero también es lo que le da ese peso a la atmósfera adecuada del juego. No estás en un patio de recreo; estás en una cárcel donde un error se paga caro. A veces maldigo que los puntos de guardado estén tan lejos, pero reconozco que, sin esa presión, el ansia de hacer más contratos de forma perfecta no sería ni la mitad de intensa.

PigFace Penitentiary, ¿Es el nuevo Crime Simulator? Sí, pero con su propia personalidad.
Es inevitable que me recuerde a Crime Simulator, que es otro de mis favoritos de siempre. Pero ojo, que no es un calco. Aunque la esencia de «hacer cosas malas» está ahí, Pigface Penitentiary tiene distintos gráficos que lo hacen sentir mucho más moderno y, a la vez, más opresivo.
La distinta forma de actuar es lo que marca la diferencia para mí. En otros simuladores quizás puedes ser más caótico, pero aquí cada movimiento cuenta. La estrategia es distinta, la forma de interactuar con el entorno es mucho más meticulosa. Sientes que tienes que ser más inteligente, más fría. Me gusta que me obligue a cambiar el chip y no me lo dé todo masticado.
PigFace Penitentiary, el «pique» conmigo misma: Mi peor enemiga soy yo.
Aquí viene la parte que más me ha enganchado (y la que más me hace gritarle a la pantalla). En este juego, la muerte no es el final, es un reto personal. Con cada muerte, en lugar de frustrarme y cerrar el juego, pasa todo lo contrario: hace que te piques contigo mism@.
¿Te ha pasado también que te quedas hasta las mil intentando pasar ese contrato que se te resiste?, porque a mí sí, y es frustrante, eso de que quieres pasártelo, pero siempre te llega el típico enemigo por la espalda, te hiere de gravedad y no tienes morfina para poder curarte, y acabas finalmente muriendo, llorando me dejó, pero no me rendí, hasta que lo conseguí y chicos…¡SE PUEDE!
Me encuentro diciendo: «¿En serio me han pillado por esa tontería? Ni de broma, ahora lo voy a hacer perfecto». Es un pique constante por superarte, por demostrarte que puedes ser más rápida y más limpia que la vez anterior. Esa sensación de «yo puedo con esto» es lo que me mantiene pegada al teclado hasta las tantas de la madrugada.

Conclusión de una chica que ya no duerme.
Sinceramente, me ha flipado. Pigface Penitentiary ha logrado despertarme ese hambre de juego que hace tiempo no sentía de forma tan intensa. Si buscas algo con una ambientación top, que te desafíe y que te haga querer superarte cada segundo, tienes que probarlo. Pero cuidado: una vez que empiezas con los contratos, no hay vuelta atrás. ¡Tu ansia de más no te va a dejar parar!
Acerca de DreadXP
DreadXP es una editorial independiente que se ha ganado un lugar destacado dentro del mundo de los videojuegos de terror. Su objetivo es descubrir y publicar experiencias únicas, al mismo tiempo que impulsa el talento de desarrolladores independientes dentro de la comunidad.
A lo largo de los años han lanzado títulos muy reconocidos dentro del género, como The Mortuary Assistant, My Friendly Neighborhood, Dread Delusion, PIGFACE, White Knuckle y Heartworm. También son conocidos por las colecciones Dread X Collections, una serie de antologías que reúnen diferentes propuestas creativas de terror bajo un mismo proyecto.
Ficha técnica:
| Título | Pigface Penitentiary |
| Plataformas | PC (Windows) |
| Desarrollador | Titolovesyou |
| Editor | DreadXP |
| Género | Survival Horror/Sigilo/Terror psicológico |
| Jugadores | 1 jugador |
| Lanzamiento | 2023 (versiones iniciales y actualizaciones posteriores) |
| Precio | Gratis (demo) 9.75€ |
| Idiomas | Inglés (interfaz y textos) |
| Voces | Inglés (Efectos de sonido y voces procesadas) |
| Duración estimada | 45-90 minutos. |
| Web Oficial | https://store.steampowered.com/app/3341650/PIGFACE/ |
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PigFace Penitentiary
PROS
- Inmersión total.
- El reto personal.
- Vicio nivel superior.
CONS
- Repetitividad técnica.
- Puntos de guardado.
- Exigencia de precisión.
Review Breakdown
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Jugabilidad.
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Gráficos.
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Sonido.
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¿Es divertido?
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