Drug Dealing Simulator VR propone una aventura de realidad virtual bastante peculiar. Aquí no somos un héroe, un soldado ni un explorador espacial. Nuestro objetivo es montar un imperio ilegal y conseguir un millón de dólares.
Desde el primer momento, el juego nos lanza a una ciudad abierta. Podemos desplazarnos en monopatín mientras buscamos clientes, hacemos encargos y evitamos problemas con la policía. Todo gira alrededor de conseguir dinero y hacer crecer nuestro negocio.
La propuesta mezcla gestión, exploración, conducción sobre ruedas y actividades bastante cuestionables. Podemos cultivar cannabis y coca, preparar sustancias, mejorar nuestro laboratorio y vender diferentes productos.
También existen actividades más inesperadas. Podemos recoger basura, invertir en propiedades, jugar en el casino o disfrutar de una discoteca. Sí, aquí cabe prácticamente de todo.
La gracia está en experimentar con las distintas posibilidades. El juego intenta que cada jugador encuentre su propia manera de ganar dinero.
Además, las actualizaciones han ampliado la ciudad con nuevas ubicaciones. También se han mejorado los peatones y la inteligencia artificial. El tráfico dinámico consigue que las calles parezcan algo más vivas.
Eso sí, hay una barrera importante para muchos jugadores. Drug Dealing Simulator VR está completamente en inglés. Algunas misiones incluyen varios objetivos y puede resultar complicado saber qué debemos hacer.
La idea resulta llamativa, aunque necesita paciencia para sacarle todo el partido.
Jugabilidad: Drug Dealing Simulator VR convierte la ciudad en nuestro patio de recreo
La jugabilidad de Drug Dealing Simulator VR intenta ofrecer libertad desde prácticamente el primer minuto. Tenemos una ciudad enorme para recorrer y numerosas actividades disponibles.
El monopatín es uno de los elementos más característicos. Podemos desplazarnos rápidamente mientras buscamos clientes, realizamos entregas o intentamos evitar a las patrullas.
Además, podemos utilizar el monopatín desde una perspectiva normal o mediante una cámara en tercera persona. Esta alternativa resulta interesante para quienes prefieren controlar mejor el desplazamiento.

Las actividades disponibles son bastante variadas. Podemos plantar semillas, regarlas y esperar hasta recoger nuestros cultivos. Después llega la parte más delicada: transformar esos productos en sustancias preparadas.
También podemos mejorar nuestro laboratorio y conseguir mejores semillas. Cuanto más avanzamos, mayores pueden ser nuestras ganancias.
La exploración tiene bastante peso. Podemos buscar clientes ofreciendo productos gratuitos para ampliar nuestra red. Después tendremos que gestionar las ventas y proteger nuestro negocio.
La ciudad también ofrece actividades secundarias. Recoger basura puede parecer extraño dentro de este contexto, pero añade una alternativa para conseguir dinero.
El problema aparece cuando una misión incluye varios objetivos. Al completar cada parte, no siempre queda claramente marcado qué hemos terminado.

Eso puede provocar momentos de confusión. Especialmente cuando llevamos varios encargos abiertos al mismo tiempo.
Aun así, la variedad consigue mantener la experiencia entretenida. Siempre parece haber alguna tarea pendiente o alguna nueva forma de conseguir dinero.
Cultivar, fabricar y hacer crecer el negocio
Las mecánicas de Drug Dealing Simulator VR forman el núcleo de toda la experiencia. El juego intenta combinar gestión empresarial con exploración y acción.
Una de las primeras posibilidades consiste en cultivar nuestros propios productos. Tenemos que plantar semillas, regarlas y esperar hasta obtener una cosecha.
Después podemos llevar esos recursos hasta nuestro laboratorio. Allí comienza una segunda fase centrada en preparar diferentes sustancias.
El laboratorio puede actualizarse para conseguir mejores resultados. También podemos ampliar el almacén y utilizar semillas superiores. Todo ello busca aumentar progresivamente nuestros beneficios.
Otra mecánica interesante permite realizar mezclas utilizando diferentes aditivos químicos. La idea consiste en modificar los productos para conseguir mayores márgenes.

Además, los clientes reaccionan ante los lotes personalizados. Esto añade cierta sensación de experimentación y hace que vender no sea simplemente repetir la misma acción.
La gestión económica también tiene importancia. Debemos controlar nuestras ganancias, mejorar el equipamiento e invertir el dinero conseguido.
Incluso podemos comprar propiedades y participar en actividades relacionadas con el casino. Estas opciones amplían bastante el abanico de posibilidades.
La policía añade otro elemento de tensión. Durante determinadas situaciones tendremos que escapar o evitar llamar demasiado la atención.
La inteligencia artificial de los peatones también busca reforzar esta sensación. Los personajes reaccionan ante comportamientos sospechosos y pueden generar situaciones incómodas.
Todo funciona como una cadena. Cultivamos, fabricamos, mezclamos, vendemos, ganamos dinero y volvemos a invertir.
No todas las mecánicas tienen la misma profundidad, pero juntas consiguen formar una propuesta bastante completa.
Una ciudad con más movimiento en Drug Dealing Simulator VR
Uno de los aspectos que más intenta mejorar la experiencia es la propia ciudad. Drug Dealing Simulator VR presenta un escenario abierto donde debemos desplazarnos constantemente.
Las calles no funcionan simplemente como decorado. Son parte importante de nuestras actividades diarias.
Podemos recorrerlas sobre nuestro monopatín mientras buscamos clientes o nos dirigimos hacia diferentes encargos. También debemos estar atentos cuando aparecen problemas con la policía.

Una de las novedades más interesantes es el sistema de tráfico dinámico. Los vehículos circulan por las calles en tiempo real y aportan movimiento al entorno.
Esto también puede afectar a nuestra forma de jugar. El tráfico puede bloquear determinadas zonas o dificultar una escapada rápida.
Los peatones también cuentan con una inteligencia artificial mejorada. Ahora reaccionan de forma más dinámica ante determinadas situaciones.
Eso significa que debemos tener cuidado con nuestras acciones. Hacer algo sospechoso en plena calle puede llamar demasiado la atención.
El juego intenta crear así una sensación de ciudad más viva. No estamos recorriendo un escenario completamente vacío donde nada cambia.
También encontramos nuevos espacios relacionados con el ocio nocturno. La discoteca funciona como un punto importante para encontrar clientes y oportunidades diferentes.
Los clientes VIP aportan otra posibilidad de negocio. Sus necesidades son más específicas, pero también pueden generar mayores cantidades de dinero.

El conjunto resulta curioso porque mezcla actividades legales e ilegales dentro del mismo mundo.
Puedes estar escapando de una patrulla y, poco después, acabar haciendo un trabajo de recolección de basura.
Ese contraste es extraño, pero también forma parte del encanto particular del juego.
Apartado audiovisual: Drug Dealing Simulator VR apuesta por una ciudad funcional
En el apartado audiovisual, Drug Dealing Simulator VR busca ofrecer una representación funcional de su mundo virtual. Su prioridad parece estar en permitirnos movernos y realizar actividades.
La ciudad tiene suficientes elementos para acompañar la experiencia. Las calles, vehículos, peatones y diferentes ubicaciones ayudan a crear una sensación de entorno activo.
El tráfico dinámico aporta bastante a este apartado. Ver vehículos circulando mientras recorremos la ciudad hace que el escenario resulte menos estático.
También ayuda la presencia de peatones con reacciones más variadas. Sus comportamientos pueden cambiar dependiendo de lo que sucede alrededor.
En realidad virtual, estos pequeños detalles tienen importancia. Cuando estamos dentro del escenario, cualquier elemento que rompa la sensación de mundo vacío se agradece.
El monopatín también aporta variedad visual. Podemos utilizar diferentes perspectivas durante nuestros desplazamientos, incluyendo una cámara en tercera persona.
No estamos ante una experiencia que busque deslumbrar únicamente mediante gráficos espectaculares. Su objetivo está más relacionado con construir una ciudad donde podamos hacer cosas.

La ambientación encaja con la propuesta. Laboratorios, almacenes, calles y locales nocturnos forman parte de un universo bastante particular.
Eso sí, el idioma vuelve a ser un problema importante. Todo el juego está en inglés y puede afectar directamente a la experiencia.
Hay misiones donde necesitamos entender varios objetivos. Si no dominamos el idioma, podemos terminar dando vueltas sin saber exactamente qué falta.
En un juego basado tanto en sus sistemas y encargos, disponer de español sería una mejora muy necesaria.
No cambiaría sus mecánicas, pero sí facilitaría mucho disfrutar de ellas.
Os dejo un gameplay del maestro Fran69
Conclusión
Drug Dealing Simulator VR es una propuesta peculiar que intenta mezclar muchas ideas dentro de una experiencia de realidad virtual.
Cultivar, fabricar, vender, invertir, escapar de la policía y mejorar nuestro negocio forman parte de una estructura bastante amplia.
La ciudad abierta también ayuda a conseguir esa sensación de libertad. Podemos desplazarnos en monopatín y decidir qué actividades queremos realizar.
El sistema de tráfico dinámico y la inteligencia artificial mejorada aportan movimiento al escenario. Los peatones reaccionan de forma más natural y las calles tienen mayor actividad.
También resulta interesante la evolución del negocio. Comenzamos con recursos limitados y podemos terminar gestionando una operación mucho más grande.
Las mejoras del laboratorio, las semillas, los almacenes y las mezclas permiten progresar poco a poco.
Sin embargo, existen algunos problemas que pueden afectar bastante a la experiencia. El principal es el idioma.
Drug Dealing Simulator VR está completamente en inglés. Para un juego con tantas misiones y objetivos, esto puede convertirse en una barrera importante.
Además, cuando una misión incluye varios pasos, no siempre queda claro cuáles hemos completado. Un indicador más visible evitaría bastantes confusiones.
A pesar de ello, la propuesta tiene personalidad. No pretende ser una experiencia convencional y eso juega a su favor.
Si buscas un juego de gestión diferente, con exploración y bastante libertad, aquí encontrarás una propuesta curiosa.
Eso sí, conviene tener paciencia y dominar el inglés. De lo contrario, alguna misión puede convertirse en una pequeña búsqueda del tesoro.

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Drug Dealing Simulator VR
PROS
- Ciudad abierta con bastante libertad.
- Muchas actividades diferentes.
- Cultivo y gestión del laboratorio.
- Tráfico dinámico y peatones mejorados.
- Sistema de progresión económico.
CONS
- Está completamente en inglés.
- Algunos objetivos no quedan claros
- Falta mejor seguimiento de las misiones.
Review Breakdown
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Jugabilidad
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Mecánicas
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Gráficos
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Audio
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